Dinámica y Creatividad
Empresarial


Un abogado se encarga de resolver problemas y un asesor jurídico de prevenirlos.
Este último ve áreas de oportunidad en la empresa y brinda mayor solidez legal para evitar inconvenientes, tomando siempre en cuenta las necesidades de la firma, ya que conoce su filosofía, principios y valores, mientras que un abogado no.
El tener un consultor o asesor legal beneficia a las empresas, ya que es muy perjudicial desperdiciar el tiempo y el dinero.
La prevención legal siempre será más barata a mediano y largo plazo, y desconocer la labor de estos profesionales afecta tanto a personas morales como físicas.
Es común escuchar quejas de los clientes respecto al mal servicio de los abogados, lo cual se debe, en gran medida, a que únicamente contratan a abogados a última hora para resolver problemas y no para prevenirlos.